Aliados de la biblioteca: Jeff Moran, el gran maestro de ceremonias de Story Slam
Contar una historia es un acto de alegría. Contar una historia frente a un público en vivo es un acto de valentía. Pero crear un espacio donde las personas se sientan lo suficientemente cómodas como para compartir sus propias historias es un talento completamente diferente. Inaugurar un evento, romper el hielo, establecer las reglas y guiar una velada impredecible no es una tarea sencilla. Si alguna vez has asistido a un Story Slam (Competencia de Narración historias reales en vivo) de la Biblioteca del Condado de Teton, sabes exactamente quién hace que todo parezca fácil: Jeff Moran.
El camino de Jeff para convertirse en el maestro de ceremonias de Story Slam no comenzó hace 11 años, cuando condujo su primer evento. Ni siquiera hace 22 años, cuando terminó por casualidad como maestro de ceremonias durante el Warped Tour. Comenzó mucho antes, durante su infancia, viendo a su madre cautivar a todos con sus historias.
“Era segura de sí misma, tenía aplomo, facilidad de palabra y una gran personalidad”, recuerda Jeff. “Digamos que verificar los hechos no era precisamente lo suyo; era una gran narradora y sabía perfectamente cómo adornar una historia”.
Hoy, Jeff entreteje esa magia heredada en una pieza fundamental del tejido de nuestra comunidad. Durante los últimos 73 Story Slams, se ha acercado al micrófono no solo para contar historias, sino para crear un espacio para cualquiera que quiera compartir la suya.
Creando un espacio para la vulnerabilidad
A lo largo de un evento de dos horas, Jeff consigue algo poco común: crear un ambiente cálido e inclusivo donde personas de todos los ámbitos de la comunidad pueden ponerse de pie, mostrarse vulnerables y compartir historias profundamente personales.
Todo comienza con el tono que establece. Para narradores primerizos como Karen Terra, Jeff crea una atmósfera que se siente más como un círculo de amigos que como un público. “Jeff conecta con los narradores y con el público de una manera auténtica y espontánea”, comenta. “Este ambiente hace que el público se sienta como un grupo de amigos y no como jueces.”
Para ayudar a que todos los demás se sientan cómodos, Jeff siempre se atreve a dar el primer paso. El experimentado narrador Neil Moore dice que esta historia inicial establece el tono para el resto de la velada. “Jeff le da al público una idea del volumen, la duración y el tono antes de que cualquier otra persona suba al escenario. Mantiene al público interesado durante todo el evento y sabe entender perfectamente el ambiente.”
El motor detrás de la energía
La energía que rodea a Story Slam ha permitido que el programa crezca de manera orgánica, impulsado casi por completo por las recomendaciones de boca en boca. Y gran parte de ese entusiasmo está directamente relacionado con la personalidad y el carisma de Jeff.
Para mantener cada edición interesante, Jeff recurre a sus propias aventuras —como sus viajes en motocicleta por Baja California— para alimentar una lista siempre creciente de posibles temas e historias. Pero cuando llega la noche del evento, toda su atención está puesta en quien tiene el micrófono, en el público y en encontrar la manera de conectar una historia con la siguiente.
Cuando le preguntan cómo consigue conducir con tanta naturalidad una noche en la que prácticamente nada está planeado, Jeff lo explica así: “El hámster corre en la rueda a toda velocidad, tratando constantemente de encontrar cómo conectar cada historia y hacer la transición hacia la siguiente”.
Esa dedicación no pasa desapercibida.
“Jeff entiende perfectamente lo que se necesita”, dice Leah Shlachter, coordinadora de Programas para Adultos de Teton County Library. “Presta mucha atención, piensa rápido, es confiable y siempre llega preparado. Realmente quiere que Story Slam sea un éxito”.
Una colaboración con la biblioteca, una colaboración con la comunidad
Aunque Jeff es quien lleva la energía del evento sobre el escenario, el éxito que Story Slam ha mantenido a lo largo de los años es resultado de un verdadero trabajo en equipo.
Desde el primer día, Jeff ha trabajado de cerca con Leah. Ambos comparten la responsabilidad de hacer que cada evento funcione. Mientras Jeff está al frente con el micrófono, Leah se encarga de la producción detrás de escena, se mantiene en contacto con los participantes y ayuda a crear ese ambiente cálido y cercano que caracteriza cada velada.
Desde aquel primer e inolvidable Story Slam de 2015, cuyo tema fue “Bad Idea” (“Mala idea”), hasta la reciente noche dedicada a historias bajo el tema “YES” (“Sí”), Jeff ha sido un aliado excepcional para la biblioteca. Dedica su tiempo, llega preparado y celebra la sinceridad y vulnerabilidad de cada persona que se anima a tomar el micrófono.
Por qué Story Slam es importante
Somos la suma de nuestras historias. Cuando las compartimos con los demás, inevitablemente creamos una conexión humana.
Story Slam ofrece un espacio seguro para atreverse a hacer algo creativo y, en el proceso, encontrar amistades y conexiones que quizá nunca habrían surgido de otra manera.
Gracias al compromiso que Jeff Moran ha mantenido durante tantos años con un espacio gratuito y accesible donde todos pueden compartir sus historias, este valle no es solamente un lugar donde vivimos: es una comunidad donde nos escuchamos unos a otros.