El viaje de un libro

Cada libro usado que llega a los estantes del Book Nook de Teton County Library Foundation & Friends guarda dos historias. La primera es la que escribió su autor. La segunda es la historia de cómo ese libro pasa de las manos de generosos donantes a las de dedicados voluntarios, hasta llegar a lectores en busca de su próxima lectura.

Desde que abrió sus puertas en 2004, como parte de la renovación de la biblioteca, el Book Nook se ha convertido en mucho más que un espacio de venta de libros usados. Es una de las tres principales fuentes de recaudación de fondos de TCLFF. Este año, sus ventas recaudaron más de $40,000 para apoyar los programas y servicios de la biblioteca, al mismo tiempo que dieron una segunda vida a miles de libros.

El Book Nook nació a petición de la antigua organización Friends of the Teton County Library, que buscaba establecer un espacio permanente dentro de la biblioteca para la venta de libros usados. Desde entonces, se ha convertido en un lugar muy querido por la comunidad. De hecho, en una encuesta reciente, fue elegido como una de las tres cosas que más aprecia la gente de la biblioteca.

Donados

Todo recorrido comienza cuando alguien decide que un libro querido merece encontrar a otro lector. Virginia Adler, presidenta del Comité del Book Nook de Friends, atribuye a la enorme generosidad de la comunidad el que los estantes siempre estén llenos. “A esta comunidad le encanta leer y donar”, comentó. “Eso es algo muy valioso en un pueblo pequeño”.

Procesar el flujo constante de varios cientos de libros donados que llegan cada día (sí, leíste bien) requiere de un equipo organizado y comprometido en el área de clasificación del Book Nook.

Clasificados y puestos en los estantes

Entra cualquier día al área de clasificación y es muy probable que encuentres a las voluntarias Susan Brown o Kim Springer abriendo cajas, revisando ejemplares y ayudando a decidir el destino de los libros que dona la comunidad. “Me encanta saber qué sucede con los libros que se donan, así que ayudar en el área de clasificación fue algo muy natural para mí como voluntaria”, comenta una de ellas.

Al frente de toda la logística de estas donaciones está Pat Snyder. A sus 90 años, Pat dirige toda la operación con precisión y energía. Constantemente repone y reorganiza los libros del Book Nook para mantener la selección actualizada, accesible y atractiva para quienes lo visitan.

Aunque anteriormente el Book Nook contaba con voluntarios durante todo su horario de atención, después de la pandemia de COVID-19 pasó a funcionar con un sistema basado en la confianza, debido a la considerable disminución de voluntarios presenciales. Aun así, los voluntarios siguen siendo el corazón de este espacio, y uno de los objetivos del Comité del Book Nook es volver a contar con voluntarios durante todo el horario de atención.

Además de clasificar y acomodar libros, voluntarias como Maura O’Brien ayudan a mantener el espacio, atienden a quienes lo visitan y contribuyen a crear un ambiente cálido y acogedor.

La convivencia que surge en el Book Nook, tanto entre los propios voluntarios como con quienes simplemente pasan a conversar, crea un fuerte sentido de comunidad. Para Maura, el Book Nook fue la manera perfecta de comenzar a sentirse parte de Jackson. Recién llegada, trabajando a distancia y buscando echar raíces, comenzó a colaborar como voluntaria tres días a la semana después del trabajo, como una forma de recargar energías y conectar con otras personas.

“Te levanta completamente el ánimo y es una excelente manera de formar parte de la comunidad”, comentó Maura, quien cuenta que la experiencia rápidamente la hizo sentirse verdaderamente parte de Jackson y de la comunidad de Teton County Library.

Redescubiertos

Para los amantes de los libros, visitar el Book Nook es como estar en una búsqueda constante de tesoros. La selección cambia todos los días y puedes encontrar de todo: desde libros de gran formato para mesa de centro hasta bestsellers actuales y libros infantiles. Sin importar el género, todos los ejemplares se encuentran en excelentes condiciones gracias al trabajo de clasificación de Pat y su equipo.

Durante su tiempo como voluntaria, Maura ha encontrado clásicos de la literatura, descubierto la obra de Willa Cather y ampliado su colección de literatura contemporánea. “Incluso he aumentado mi colección de libros de cocina con excelentes hallazgos de Alison Roman y Barefoot Contessa”, cuenta Maura.

Estos descubrimientos también la inspiraron a crear un reto personal: “Tengo un proyecto con mis libros de cocina: los organicé por colores en el estante y cada semana preparo una receta de uno de ellos”, comentó.

La experiencia de Maura refleja precisamente lo que hace tan especial al Book Nook. Todos los días, alguien entra buscando un libro y sale con un nuevo favorito, un descubrimiento inesperado o una historia que no sabía que necesitaba.

Pero el recorrido de cada libro va mucho más allá de encontrar un nuevo hogar. Estos libros han conectado a vecinos, inspirado a voluntarios, alegrado a lectores y ayudado a financiar los programas, servicios y recursos de la biblioteca, haciendo posible que siempre haya nuevas historias esperando ser descubiertas.

¿Te encantan los libros y conocer a otras personas de nuestra comunidad? Inscríbete como voluntario en el Book Nook de TCLFF.

Un nuevo capítulo para cada libro

No todos los libros están destinados a ocupar un lugar en los estantes del Book Nook. Pat y su equipo de voluntarios siguen un proceso específico para asegurarse de que cada donación encuentre el mejor destino posible, ya sea el Book Nook, una Little Free Library del vecindario, Sage Living, el estante de libros del aeropuerto de Jackson Hole o una librería en línea.

  • El Book Nook: Los libros donados que se encuentran en mejores condiciones y son de mayor calidad se seleccionan para los estantes del Book Nook de la biblioteca, donde pueden ser adquiridos directamente por los visitantes.

  • Estantes comunitarios: Los libros más antiguos que todavía se encuentran en buenas condiciones se distribuyen por distintos lugares. Algunos llegan al popular estante de libros del aeropuerto de Jackson Hole, una excelente opción para los viajeros ya que el aeropuerto no cuenta con una librería, y otros abastecen las 11 Little Free Libraries ubicadas en distintos puntos del condado.

  • Sage Living: Los libros con letra grande se reservan para los residentes de Sage Living, facilitando que los adultos mayores de nuestra comunidad tengan acceso a materiales de lectura.

  • Librerías en línea: Los ejemplares raros, especializados o de gran valor se destinan a vendedores de libros en línea, lo que permite obtener el mayor beneficio posible de estas donaciones únicas. Todos los ingresos se destinan a apoyar a la biblioteca.

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